Bicentenario de las Independencias Americanas

Escuchar esta página utilizando ReadSpeaker

Causas y Antecedentes

 

Durante el siglo XVII, se produce una disminución del comercio legal, sujeto a impuestos, que entra en la Península a través de la Casa de la Contratación. Las principales causas son la falta de regularidad en la Carrera de las Indias, la disminución de las remesas de metales preciosos por la bajada de la producción de las minas de Potosí, el descenso de la demografía y, por tanto, del tributo, y la abultada e ineficaz administración virreinal que consume gran parte de lo recaudado entre sus pobladores. Esta situación evidencia la autonomía económica y política de los territorios americanos.

El comercio con las Indias se inicia bajo la gestión centralista y monopolizadora de la Casa de la Contratación en Sevilla. Hasta la entrada en funcionamiento del Reglamento de Libre Comercio de 1778, los criollos disfrutarán de un cierto monopolio a través de los consulados de Cargadores a Indias.

El Reglamento no fijaba el comercio libre, sino que buscaba el fomento del comercio entre los súbditos del rey, favorecer los productos españoles, tanto peninsulares como indianos que no compitieran con los primeros, gravar a las mercancías extranjeras, y atacar el contrabando, principalmente del Reino Unido.

Este reglamento se complementa con una serie de medidas que se van implementando a lo largo de los años: bajada de las tarifas y reunificación de impuestos, fin del monopolio de Cádiz y Sevilla, apertura de diversos puertos españoles y americanos al comercio, así como ampliación del permiso para la libre trata de esclavos en 1789. Los beneficios para la Corona aumentan, pero no así para los territorios ultramarinos.

Tras las reformas, la masiva entrada de productos manufacturados europeos hunde el mercado colonial al no poder este asumir un excedente tan grande, y debilita aún más al sector de los obrajes en Quito y México, a la manufactura de herramientas chilenas o al vino argentino, entre otros. Dentro del comercio interamericano se produce un flujo de mercancías, llegando los productos agrícolas de Quito y Guayaquil a la Nueva España. Caracas amplía su mercado del cacao con el desembarco en puertos mexicanos, centroamericanos y antillanos. Este comercio supone una dura competencia para las economías menos desarrolladas, así en Río de la Plata, los textiles sufrirán un retroceso ante las importaciones de Buenos Aires. Veracruz abastecerá a Cuba de harina y trigo frente a las exportaciones gaditanas.

La libertad de comercio contó con la oposición de los comerciantes de Cádiz-Sevilla que no querían renunciar a su monopolio.

La economía americana se divide entre la necesidad de la existencia de libertad para comerciar con productos agrícolas y un cierto proteccionismo para sus productos manufacturados. Se sientan las bases económicas que lastrarán la economía de la región durante los siglos posteriores.



Icono de conformidad con el Nivel Doble-A del W3C-WAI. Se abre en ventana nueva

© Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.