El obispo de Puerto Rico don Antonio Puig y Montserrat solicita que se reparta por igual entre los miembros del clero los seis mil pesos de economía que se establecen en el presupuesto, y expone el perjuicio que le causa la disminución de su dotación. El cabildo catedral, por su parte, manifiesta que no puede variarse su dotación según lo dispuesto en la Real Cédula de 20 de abril de 1858